Parque Cruz Conde
De Ateneo
Al suroeste de la ciudad, a uno y otro lado de la Avenida Menéndez Pidal, junto al viejo cementerio de la Salud, al Teatro Municipal de la Axerquía, y al Parque Zoológico se hayan los jardines que llevan el nombre de su fundador, el buen alcalde D. Antonio Cruz Conde.
En este lugar abundan muchos macizos de durillos, adelfas y cedidas que pueblan el lugar, junto a lilos, hibiscos, pitósporos y fotinias, ya en oficio de seto o a la manera en que en el monte bajo abundan las retamas, jarales, lentiscos y madroños.
Predominan las parkinsonias (no tan abundantes en ningún otro parque de la ciudad), los brachichiton, los álamos, los cedros, cuando no son las melias, o los magnolios de mayor antiguedad, como ciertos eucaliptos de la zona baja, moreras y retorcidos troncos de acacia, o en la opuesta vertiente queda a los murallones vegetales del zoológico algunas fitolacas de inconfundible aspecto. Quedan por mencionarse aún, entre otros, los robustos y esbeltos cipreses mediterráneos que forman avenida desde Pintor Espinosa, en el extremo opuesto de la iglesia hasta el plano elevado donde quedan los mencionados magnolios, como algunos ejemplares de guayaba del Brasil (Feijoa sellowiana), árboles del paraiso (Eleagnus angustifolia), granados y acacias rosas (Cercis siliquastrum), estos a espaldas del teatro, o la acacia de tres espinas (Gleditsia triacanthos) no lejos del laberinto de paredes de ciprés que decora el llano superior, sin que silenciemos algunos deteriorados y muy viejos almendros, y entre los arbustos los olorosos mirtos y jazmines amarillos, senecios y espireas, aligustres y sauzgatillos (Vitex agnuscastus), madroños y transparentes (Myoporum acuminatum), senecios, cotoneaster y viburnos (Vibumum rhytidophylum); la grama abandonada a la piadosa mano de la providencia.
De este modo, cabe señalar que, sólo en todo el parque existe una palmera de dimensiones apreciables, y ella del género Washingtonia (hoja en forma de abanico, peciolos con fuertes espinas amarillas, tronco robusto y liso) hacia la parte más elevada de la zona, entre los únicos jaboneros de la China que existen en el lugar y los pocos ailantos en grupo que pueden contemplarse en el mismo. No queda lejos un trozo ajardinado con rosales y palmas datiléferas.
Este es el único parque cordobés con estructura acomodable al ansia contemporánea de expansiones lúdicodeportivas, dada su obvia condición de moderno, de abierto al tipo de los jardines paisajistas anglosajones sin barreras, tan contrapuestos en lo más profundo de su concepción a los tradicionales parques propios del genio galoitaliano.
