Eleuterio Gandía Hernández
De Ateneo
Eleuterio Gandía Hernández nació en Villena (Alicante) el 30 de octubre de 1952. Doctor en Sociología por la Universidad de Alicante. Licenciado en Sociología en el programa de Marketing y Publicidad. Ha sido jefe de servicio de la oficina de Comunicación, Marketing y Publicidad de la Universidad Miguel Hernández de Elche (años 2003 y 2004), Director-gerente del taller de Imagen de la Universidad de Alicante (años 2000 a 2003) y jefe del gabinete de estudios de la dirección territorial de la Consellería de Sanidad en Alicante desde 1988 hasta el año 2000.
Es técnico de comunicación en la Universidad de Alicante. Profesor colaborador honorífico del departamento de Salud Pública, Historia de la Ciencia y Ginecología de la Universidad Miguel Hernández de Elche y profesor colaborador de la unidad docente de Matronas de la Escuela Valenciana de Salud Pública.
Ha obtenido varios premios literarios y es ponente en numerosos cursos, jornadas y congresos. Escribe en revistas de ámbito provincial como Algibe, Algaria, Al-Tarig, Villena, etcétera
Ha publicado Balbuceos (Premio Acentos de Poesía 1981), La luz acariciada (Premio Albacara, 1983), Memoria del aire y Tiempo hostil. En 1990 fue premiada su obra Afilando la dicha en el concurso de cuentos Villa de Ibi. La Fundación Municipal "José María Soler" de Villena, publicó en 2007 su libro Diccionario villenero (Vocabulario de frases hechas y dichos no incluidos en el Diccionario de Soler). En 1989 obtuvo un accésit honorífico del Premio de Poesía Juan Bernier del Ateneo Casablancacon su obra Memoria del Aire.
A vuelacorazón
- A vuelacorazón
- como las aves.
- Más ave que la alondra.
- Más corazón que un pan
- heñido de gorjeos:
- espiga columbrando la dicha elemental,
- el pálpito diario.
- Más vuelo que el anhelo
- -un niño poniendo color a la alegría-.
- Más dádiva que el beso
- cotidiano incluso
- me sorprendo en briznas de vosotros:
- objetos, hombres, verbos.
- Me asombro
- y me descubro feliz
- y un tanto temeroso
- de saberos tan sangre de mí,
- tan eco de mí,
- tan cántico de mí
- que ya me huyo
- y corro -veloz por las palabras-
- al plural de un pronombre
- donde tan sólo soy
- un hálito,
- un atisbo,
- un aire
- escaso y minucioso de vosotros.
