Diego Angulo Íñiguez
De Ateneo
Diego Angulo Íñiguez nació en Valverde del Camino (Huelva), el 18 de julio de 1901. Cursó estudios de Filosofía y Letras en la Universidad de Sevilla, siendo su maestro don Francisco Murillo Herrera. Después de realizar el doctorado en Madrid, marchó a Berlín, perfeccionando sus conocimientos junto al profesor Goldschmidt.
En 1925 obtuvo por oposición la cátedra de Teoría de la Literatura y las Artes de Granada, y cinco años después, en 1930, gana la de Arte Hispano Colonial de la Universidad de Sevilla. En 1939 se traslada a Madrid para ocupar la cátedra de Historia del Arte Moderno y Contemporáneo de la Universidad Central. Asimismo fue nombrado director del Instituto Diego Velázquez del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, cargo que ocupó hasta su jubilación en 1972.
En 1940 tomó a su cargo la dirección de la revista “Archivo Español de Arte” y en 1942 ingresa como miembro en la Real Academia de la Historia. Cuatro años después, en 1946, fue nombrado conservador adjunto de la dirección del Museo del Prado y desde 1963 fue vicepresidente del patronato. Desde 1969 a 1971 ocupó la dirección del citado museo, pasando luego a director honorífico. En 1976 fue elegido director de la Real Academia de la Historia.
Perteneció a un considerable número de academias, tanto nacionales como extranjeras. Viajó también por gran parte del mundo, recorriendo Hispanoamérica, Europa, Estados Unidos, Canadá, Rusia. Sus estudios han contribuido a la difusión y mejor conocimiento de nuestro patrimonio, especialmente pictórico y escultórico. Dirigió la publicación de los Documentos para la Historia del Arte en Andalucía, surgida a raíz de la apertura a los investigadores, en 1927, del Archivo de Protocolos Notariales de Sevilla, fuente de capital importancia para el conocimiento de nuestro pasado histórico-artístico.
Fue un gran conocedor del arte hispanoamericano, especialmente de la zona de México, tierra que en 1924 había recorrido detenidamente. A él se deben publicaciones fundamentales en este campo, como Planos de Monumentos de América y Filipinas, y la Historia del Arte Hispanoamericano. Muy importantes han sido también sus innumerables estudios sobre nuestro país, pudiéndose destacar La escultura en Andalucía, Arquitectura mudéjar sevillana, Alejo Fernández, Pedro de Campaña y otros muchos.
Pero quizá sus obras más conocidas y difundidas sean el Manual de Historia del Arte que ha servido para enseñar la materia a numerosas generaciones de historiadores, y Bartolomé Esteban Murillo, obra de la que se ocupó a lo largo de muchos años y cuyo texto vio la luz en 1981. Fue maestro de muchos historiadores del arte de nuestro país, dirigiendo un gran número de tesis doctorales. Murió en Sevilla el 5 de octubre de 1986.
| El contenido de esta biografía incorpora material del libro Los andaluces del siglo XX de la colección Arca del Ateneo, escrita por Alberto Villar Movellán. |

